Curso de Iniciacion al Payaso de Hospital- Festival Internacional de clown

Solidaridad en verano
3 julio, 2006
Un fotógrafo y Payaso: Kim Manresa
25 julio, 2006

grabado 1905 payasos hosp.jpg
Realizado el 16, 17, 23, 24 y 30 de octubre.

Hemos acabado con una actuación llena de risas, aplausos y cariño en el teatro del Hospital Niño Jesús. Ha sido una experiencia conmovedora, profunda y hermosa… ¡Gracias a María, María José, Santi, Rafa, Claudia, Cristina y Alba por el esfuerzo y corazón que han puesto en todo!

Verónica Macedo

Te invitamos a leer la experiencia de Claudia al finalizar el curso.

¡Y además es payasa de la asociación Bola Roja en Perú! ¡¡Gracias y Bienvenida!!

“Con algo de nostalgia inyectada a mis venas vi a lo lejos del pasillo, que por cierto estaba muy brillante a comparación con el que se me vino al recuerdo, a un pequeño niño en una silla de ruedas que me observaba. Para comprobar que era a mi a la afortunada que estaba mirando lo saludé con la mano. El niño me respondió el saludo lentamente, haciéndome notar que en su pequeña mano llevaba una venda. Emocionada por esta linda invitación a jugar quise acercarme pero como niña obediente que soy pedí permiso, y ahora si, con permiso concedido, fui hacia él. Al parecer mi corazón llegó antes que yo y cuando mi cuerpo estuvo ahí ya se había olvidado de la silla, la venda y el suero.

El pequeño apenas se movía, en su gesto no había sonrisa pero tampoco llanto y tan solo me miraba fijamente con esos ojos negros tan grandes. Nos quedamos un rato intercambiando miradas intentando leer lo que con ella él me estaba contando. Al ver que, a pesar de mis ganas, el niño no podía jugar ni hablar, hablé un rato con los padres y por ellos me enteré que mi nuevo amigo se llamaba Matteo, que tenía 3 años, que no me hablaba porque estaba comiendo, que siempre se demoraba mucho para hacerlo, que llevaba varios días sin apetito y que además, para mi sorpresa, venía del mismo lugar que yo y mis recuerdos de ese día. Eran de Perú y llevaban 6 meses acá. Me sentí llena de algo que es difícil definir. Les pregunté si irían al teatro y me dijeron que les gustaría mucho pero que Matteo tenía que terminar su comida (un líquido raro). Me despedí de los tres con la ilusión de verlos entre el público del teatro, pero no fue así. Mi payaso lo buscó entre todas las caritas de ojos abiertos que había, pero esos dos ojos negros y grandes no estaban. Ya hacia el final de la presentación, mi payaso dirigió a la banda hacia fuera del teatro porque le provocó, y ahí, entre un grupo de niños estaban los ojos que había estado buscando. Miré a todos pero me dirigí hacia él para saludarlo. Al verme se asustó un poco y tuve que quitarme la nariz y así le pregunté si me reconocía, pero él tan solo me miraba. Alcancé a decirle que me alegraba que haya podido ir pero la orquesta debía regresar al escenario, y yo era parte de ella. Le dije adiós con la mano y me respondió con la misma mano vendada con la que me dio el permiso para acercarme a él.

Cuando acabó la presentación y los payasos quedaron tras el telón, me saqué algunas cosas del vestuario y salí a buscar a mi amigo. En una banca del pasillo estaba la madre sollozando, y ya no supe si saciar mis ganas de juego o si regresarme cabisbaja al teatro. Felizmente el padre me vio y le dijo a Matteo – mira quién ha venido a verte- y otra vez más los ojos negros grandes se posaron en los míos. Tenía visitas familiares pero igual me acerqué a él y antes de decirle algo juntó sus manitas repetidas veces. A pesar de que sus manos no emitían sonido alguno yo sabía que aquellos eran los aplausos más fuertes que había recibido. Su prima, o tía, que lo tenía ahora entre sus brazos le dijo que me agradeciera y él, con una voz suave, pausada y mágica, soltó un lindo gracias. Yo que estaba más agradecida por ese gracias, le dije que le agradecía a él por haber ido al teatro y me despedí porque se me pasó por la mente la idea de que incomodaba a la familia.

Me cambié a oscuras, guardé mis cosas y me senté un rato, pero no podía quitarme a Matteo de la cabeza. Cogí un globo que rápidamente convertí en canguro -porque los perros y yo no somos compatibles- y salí al pasillo, pero todos los niños ya tenían uno y solo se me ocurrió que a Matteo seguro que le faltaba. Convencida de que mi excusa para volverlo a ver era válida fui hasta él y se lo regalé. Lo cogió con su manita débil, que movía lentamente y lo tuvo con él hasta que en un momento me lo extendió con la mano. Se lo di a su prima o tía y esta vez si me puse de pie sabiendo que esa si que sería la última despedida. Le dije adiós con las manos, él hizo lo mismo y para sorpresa mía y de su familia, al mandarle un beso volado con una mano, él con los movimientos pausados se llevó ambas manos a la boca y me lanzó un beso volado que hubiera querido atraparlo y colgarlo en mi cuarto. Estaba muy emocionada y seguro que mis ojos se hubieran llenado de lágrimas si no fuera porque la prima le reclamó que por qué a ella nunca le daba besos y a mi si. Bromeé con sus celos y me fui feliz recibiendo unos cuantos más de esos besos volados.

No llegué a escuchar su risa y me hubiera encantado hacerlo y colgarla también en mi cuarto porque debe ser preciosa. En mi recuerdo quedan esos grandes ojos negros, una mirada limpia que decía mucho, sus aplausos, sus besos volados y el gracias.

Gracias a ti Matteo y estoy segura que reirás pronto.”

Claudia Córdova Zignago

8 Comments

  1. María dice:

    Hola!

    sólo un minutito para recordar esos momentos tan lindos vividos en el curso…

    habeis sido unos compis fantánticos y Vero una profe excepcional!

    Gracias a todos!

    Maria ;D

  2. carmen dice:

    Hola!Soy una simple lectora y aficionada al mundo de los payasos, he encontrado esta pagina por casualidad y me ha encantado. Solo queria decir que es una historia muy bonita que emociona a cualquiera, y sobretodo reconocer vuestro trabajo que me parece precioso, seguir asi xq no hay nada mas bonito que llenar el mundo de sonrisas.

    Un saludo.

  3. Bernardino Barria dice:

    Quisiera saber como puedo hacer el curso de clown hospitalario vivo en venezuela gracias

  4. yolanda calderon dice:

    quisiera que me dijesen como puedo ayudar, soy payasita y me encantaria formar parte de su grupo,tambien que medigan cuando es la convencion internacional del payaso y donde gracias.

  5. carmen dice:

    Hola me he enterado de un curso de clown hospitalario q se va a impartir en Barcelona, pero dada mi situación geografica me es un pco complicado acudir….Pero bueno, en realidad queria saber si vosotros teneis pensado impartir alguno este año, o si conoceis de algun sitio o asociación de Madrid o Toledo donde se lleven a cabo.

    Un saludo y mucho apoyo xa vuestra labor!!

  6. Mariana dice:

    Quisiera receber informaciones sobre cursos de payasos de hoapital en España. Linda história!!! Gracias, Claudia!
    Gracias.

  7. CARMEN dice:

    Buenaaas!
    Estoy con muchas ganas de iniciar un curso de payasos para hospitales…que se organice proximamente, preferiblemente en España.

    Grácias!

  8. irene dice:

    Me gustaría asistir a este curso en Madrid a ser posible. Tengo más disponibilidad en dias de diario. Me podrias iinformar de próximas fechas
    Muchas gracias
    Irene

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